En economías inflacionarias los Estados Financieros no muestran la realidad de las partidas no monetarias.
Estados de Resultados con utilidades que no son reales ya que el poder adquisitivo de la moneda se erosiona a diario.
El Ajuste por Inflación es un cálculo que viene a sincerar partidas no monetarias actualizando sus valores a la realidad económica.
No es el mismo, por ejemplo, el valor monetario de un inventario de mercancía adquirido a inicio de año que el valor real que puede tener al final del ejercicio económico.
El Ajuste por Inflación protege el patrimonio y evita distorsiones en los Estados Financieros al corregir y revalorizar las partidas no monetarias.
El Capítulo V del Reglamento de la Ley de ISLR establece la normativa para el Ajuste por Inflación. El Reglamento de la mencionada Ley exige un ajuste inicial, el cual es gravado con el 3%, y reajustes regulares.
Es necesario desglosar el Estado Financiero, en este caso el Estado de Situación Financiera, en Activos Monetarios, Activos No Monetarios y Pasivos No Monetarios o Realizables. Los Activos Monetarios son sensibles a la erosión de la inflación; los Activos No Monetarios y Pasivos No Monetarios o Realizables se protegen del proceso inflacionario debido a que son revalorizables. Estas partidas del Estado de Situación Financiera permiten actualizar los Estados Financieros y ajustarlos a la realidad económica.
Los Activos No Monetarios, se protegen de la inflación, y se enumeran a continuación: Terrenos, maquinaria, mobiliario, equipos, materias primas, mercancías para la venta, productos en proceso y productos terminados, marcas comerciales, patentes, software y derechos de autor.
Los Pasivos No Monetarios son los siguientes: Ingresos diferidos, provisiones contables.
Los activos y pasivos anteriores tienden a revalorizarse según el índice inflacionario ofreciendo un protección del Patrimonio y sincerando utilidades del ejercicio.
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