domingo, 1 de marzo de 2026

Elusión Fiscal: Cómo usar la Ley de ISLR de forma inteligente.

 

La elusión fiscal minimiza la carga impositiva dentro de los parámetros legales y puede hacer parte de una saludable planificación tributaria en cualquier empresa.

La elusión es el uso inteligente de las leyes, códigos y reglamentos a favor del contribuyente. Para esto es imprescindible conocer la legislación tributaria plenamente y saber cuando usarla efectivamente a nuestro favor. Se trata de conocer perfectamente el sistema.

En las empresas no solo es imprescindible vender mercadería o prestar servicios, sino también proteger el flujo de caja planificando la carga impositiva.

La ley de ISLR ofrece artículos donde podemos aprovechar el beneficio de la elusión, como por ejemplo el artículo 55 que ofrece el aprovechamiento de las pérdidas operativas. 

Este articulo permite el traslado de las pérdidas operativas del ejercicio hasta por tres periodos impositivos siguientes. 

También existen otras maneras de aprovechar los beneficios fiscales establecidos en la ley. En este sentido, es posible deducir los gastos derivados de mejoramiento de infraestructura tecnológica, siempre que sea dirigida a producir o expandir la producción de la renta.

Otro ejemplo de elusión radica en la conceptualización de los ingresos. El artículo 5 de la Ley de ISLR, establece que para que los ingresos estén sean gravables debe cumplir dos condiciones, a saber: ser causados y ser percibidos. Es decir, los ingresos deben estar disponibles para poder ser gravados. Es posible que nos contraten, por ejemplo, un servicio y prestarlo pero no ser cobrado al momento sino ser diferido para un mes siguiente, o incluso, un ejercicio económico siguiente sin que eso signifique evasión u ocultación de ingresos.

Si nos contratan un servicio y cumplimos con el contrato prestándolo en, por ejemplo, el 20 de diciembre 2025 pero nos pagan, según las condiciones del contrato, en 15 días posteriores a la prestación del servicio dichos ingresos serán gravados para el período impositivo siguiente porque es el momento en el cual se tendrá el ingreso disponible.

No podemos gravar el Impuesto Sobre la Renta sobre el dinero que por concepto de ingresos relativos a nuestra actividad económica no hemos percibido.

Parte de una buena Planificación Fiscal seria aprovechar esos beneficios fiscales que además de aliviar la carga impositiva, mejoran o mantienen el flujo de caja.

La Elusión fiscal no debe percibirse como un intento de disimular o evadir responsabilidades tributarias sino como un mecanismo implementado en la ley que permite que el contribuyente pueda aprovecharla legalmente. 

Dominar la ley, las deducciones permitidas, el aprovechamiento de las pérdidas y la disponibilidad de los ingresos permiten tener una verdadera ventaja competitiva permitiendo pagar lo que realmente y legalmente corresponde ejerciendo el derecho con eficiencia financiera.

¿Estás gestionando tus impuestos con una hoja de cálculo o con una estrategia de negocios? 




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